Los conceptos de evaluación y avalúo son
procesos utilizados en la educación a distancia dirigidos a mejorar o hacer más
efectiva la enseñanza aprendizaje. Según
Quesada (2006) la evaluación del alumno en su proceso de aprendizaje es
fundamental para superar sus dificultades. El maestro utiliza la información obtenida del
proceso de evaluación y avalúo para la toma de decisiones, el análisis de los
resultados y para valorar la ejecución de los estudiantes. Sobre este
particular González (2000) señala que la evaluación aporta
información para acciones de ajuste y mejoras del proceso, a más largo plazo,
al contrastar los resultados con las necesidades que le dieron origen, por lo
que no se excluye su vínculo con la retroalimentación y regulación de la
actividad. Es un
proceso de reflexión que involucra tanto al alumno como al docente ya que éste
debe saber por los resultados de la evaluación y el avalúo si se están
cumpliendo los objetivos del curso. Los datos recopilados en las actividades de
evaluación y avalúo diseñadas para los talleres 2 y 3 se utilizaron estrategias
alineadas a los objetivos del curso. Estos objetivos responden a lo que
deseamos que el estudiante aprenda. En este sentido el curso diseñado para la
clase ETEL 602 busca que los docentes integren en su planificación el uso de
aplicaciones educativas para enriquecer el proceso de aprendizaje.
En
este sentido la recolección de los datos en los talleres 2 y 3 en la actividad
formativa estuvo compuesta de la realización de un mapa de conceptos. Este
debía contener aplicaciones de las materias básicas de español, matemáticas e
inglés, el uso de la aplicación y la tecnología o medio en la que se podía
utilizar. El estudiante debía tener claro lo que es un mapa de conceptos al
realizar el mismo, además debía realizarlo en una herramienta de la Web 2.0. En
relación a la actividad sumativa el estudiante realizaría una búsqueda de 2
aplicaciones de los compañeros las cuales no conociera y realizaría un podcast
explicando como integrarla en la sala de clases. Luego debía publicar el mismo
en el blog. Esta actividad se estaría evaluando con una rúbrica. Los datos que
se recogieran en el proceso de evaluación servirán para identificar si hubo
dificultades en el proceso de aprendizaje, si se tiene que ofrecer algún tipo
de ayuda al estudiante o si es necesario realizar algún tipo de cambio en la
estructura del curso. Así también el estudiante pasaría por un proceso de
aprendizaje y reflexión acerca de lo que se espera que alcance al finalizar el
curso
Dentro
de los desafíos más grandes que se presentan en la evaluación en línea se
encuentran que tanto profesores como alumnos deben poder manejar herramientas
tecnológicas de evaluación y avalúo distintos de un curso presencial. El
profesor debe integrar estrategias de evaluación disponibles para los cursos en
línea como foros, blogs, wikis, videoconferencias, uso de herramientas
multimediales, entre otras que enriquezcan a la comunidad de aprendizaje que
está impactando. En este sentido, el estudiante debe poder ser capaz de manejar
la tecnología ya que estos procesos se dan en la distancia. Además este
estudiante debe tener un sentido de responsabilidad con su carga académica ya
que las actividades de aprendizaje son realizadas en determinadas fechas. Si el
estudiante no se estructura, se afecta el proceso de la recolección de datos ya
que el profesor no tendrá la evidencia de los resultados del aprendizaje.
Igualmente no podrá emitir un juicio, ni podrá ofrecer la retroalimentación de
ser necesaria.
Por
otra parte las pruebas normativas son aquellas en la que se utiliza como
referencia la ejecución de los
estudiantes que pertenecen a un mismo grupo llamado “normativo” (Tejedor,
1992). En este tipo de pruebas se
comparan los resultados del alumno con la normas establecidas en el grupo. Las pruebas normativas se centran en el grupo.
Acerca de las pruebas de criterios estas se refieren a aquellas en las que se
comparan los resultados con lo que debe saber hacer el estudiante o lo que debe
poder dominar. El desempeño del estudiante está basado en criterios previamente
establecidos. Estas pruebas se centran en el estudiante de forma individual. El
uso de ambas pruebas requiere que el estudiante tenga claro el objetivo de la
prueba y lo que se quiere medir. Un estudiante que tenga claro lo que se espera
de él se preparará de mejor forma que uno que no tenga claro los objetivos de la
prueba. Es por esto que los educadores debemos ofrecer variadas formas de
evaluación y avalúo en la que expongamos a nuestros estudiantes a nuevas formas
de aprendizaje.
Concluyendo
la evaluación y el avalúo son procesos que van desde el establecimiento de los
objetivos y metas, selección y elaboración de estrategias e instrumentos; la
aplicación de los instrumentos; la recogida de información, procesamiento y
análisis de los resultados; su interpretación y expresión en un juicio
valorativo; la retroinformación y toma de decisiones; su aplicación y
valoración de resultados para constatar si el proceso de enseñanza aprendizaje
fue satisfactorio. Según Ferrer (2006) los datos obtenidos de los resultados de
las evaluaciones y el avalúo se transforman en información sustancial sobre el
logro de aprendizaje de los estudiantes.
Referencias:
Ferrer, G. (2006). Sistemas
de evaluación de aprendizaje en América Latina balance y desafíos.
Educarchile. Recuperado en: http://ww2.educarchile.cl/UserFiles/P0001/File/Ferrer.Eval..pdf
González, M. (2000). La evaluación del aprendizaje: tendencias y
reflexión crítica. Revista
Cubana de Educación Superior 20(1):47-67.
Recuperado en:
http://bvs.sld.cu/revistas/ems/vol15_1_01/ems10101.htm
Quesada, R. (2006). Evaluación del aprendizaje en la educación a
distancia “en línea”. RED. Revista de Educación a Distancia, Número M6.
Recuperado en: http://www.um.es/ead/red/M6/quesada.pdf
Tejedor, F. (1992). Medición criterial Vs. Normativa.
Universidad de Salamanca. Recuperado en: http://ruc.udc.es/bitstream/2183/8531/1/CC-02art5ocr.pdf
No comments:
Post a Comment